"Para todos aquellos que buscan la luz entre las sombras como la verdad entre las mentiras"

miércoles, 30 de marzo de 2011

Y de repente, maduramos

Algo sucede en la vida. Algo que te cambia, algo que te marca para siempre, algo que sabes que dejara una huella imborrable en el fondo de tu ser.

Entonces levantas la vista y te das cuenta que todo ha cambiado. Todo es lo mismo de siempre, pero es diferente. Las casas, los coches, las calles, los parques, las personas...

Sabes entonces que nada volverá a ser como antes. Te asustas. El camino es largo y difícil. Pero entonces recuerdas algo muy importante, un deseo, una esperanza. Algo que te hace sonreir...

No importa cómo sea el camino, mientras lo recorra contigo.

lunes, 28 de febrero de 2011

Seamos realistas, busquemos lo imposible

¿Por qué hay que ser tan realista en esta vida? ¿Acaso les ha ido mejor a los que se ceñían a las normas, a la realidad, a lo sencillo, a lo común?

Los realistas no consiguieron nada. Pasaron por este mundo sin dejar rastro, como una parte más del rebaño que seguía las normas sociales. Fueron los soñadores, los utópicos, los que dijeron una vez ¿por qué me tengo que conformar con esto? ¿por qué no puedo soñar con otra realidad?

Gracias a los soñadores tenemos teléfono, televisión, internet, y miles más de avances e inventos que han mejorado mucho nuestra vida. Soñemos, pues.

Soñemos con encontrar algo que no exista, soñemos con escalar picos que nunca acaban, soñemos con recorrer caminos que no están marcados...soñemos lo imposible, y estaremos vivos.

miércoles, 26 de enero de 2011

Exámenes

Exámenes. La palabra más temida, la peor época, sin duda, en la vida del estudiante. Todo se decide a cara o cruz, en una sola oportunidad tienes que demostrar todo lo que has aprendido (o todo lo que has logrado memorizar)

El momento antes de un examen se afronta de muy diversas formas. Están los que se ponen tan nerviosos que pululan por los pasillos con 14 folios llenos de garabatos y preguntan constantemente cosas al compañero. También los hay los pasotas, los que dicen "bah, a mi esto me da igual", los sobrados, que en realidad, han estudiado más que tu y que yo juntos. Otros se limitan a decir "a mi dejadme y no me hableis, que no quiero hablar del examen" pero en cuanto oyen una conversación del tipo "pues esto lo suelen preguntar", es el primero que acerca la oreja. Hay muchos tipos más, pero ya nos llaman para entrar y tengo que dejar las reflexiones.

Entramos en el aula. Algunos intentan hacerse los remolones para sentarse lo más cerca de su amigo, o en su defecto, del más listillo de la clase. "Seguro que si me siento al lado, puedo copiar algo". Pero al final, le sientan en la última fila, apartado del mundo. O lo que es peor, en primera fila, a la vista del profesor, que no puedes ni levantar la cabeza para tomar aire porque ya te están llamando la atención...

Lo primero que se suele hacer, es poner el nombre. Ahí ya te sudan las manos y dejas una onda sobre el papel y el bolígrafo se te resbala. "Madre mía, ¿esto qué es?" "Pero, ¿esto entraba?" Y así, los pensamientos consiguen aturdirte en un primer momento, hasta que consigues enderezarte y decirte "Tranquilo, no pasa nada"

Una vez acabado el examen, todos se preguntan unos a otros a ver qué tal ha salido la cosa. Las típicas respuestas son: "Yo creo que aprobado, sí" "Uh, fenomenal!" o "Madre mia, que desastre!"

Pero al final de todo, después de tanto trabajo, cuando apruebas te das cuenta de que todo esto ha merecido la pena.

Y en mi caso significa, que cada vez estoy más cerca de conseguir mi sueño: Ser médico


¡¡Adios Neuro!! =)